Lorena Sulz

Lorena Sulz

Quién podría pensar que alguien pudiese encontrar en dos disciplinas tan diferentes como la música y la ciencia, el hilo conductor de una vida llena de adrenalina.

Pero así es la vida de Lorena Sulz una mujer con el corazón dividido entre su carrera de científica, que involucra la Subdirección de Investigación en la Escuela de Medicina de la Universidad de Santiago y su pasión por la música, canalizada en las melodías que toca en diferentes espacios como Dj y permitiendo a las personas comenzar un viaje hacia un tecno progresivo que los lleva a una experiencia, tal como ella describe, envolvente.

¿Lo tuyo siempre fue la ciencia y qué significa para ti? 

Desde chica siempre fue lo mío. Veía documentales en ese tiempo. Veía una serie que se llamaba Los Mundos, también en ese tiempo salió El Cosmos y esas dos cosas juntas me dijeron qué era lo que yo quería hacer el resto de mi vida: quería descubrir, quería investigar, así es que nunca lo dude. Alguna vez tuve algún romance con medicina y con veterinaria, pero después volví a ser científica.  

Para ser científico hay que ser un artista de cierta forma. Hay que tener mucha vocación porque la profesión es frustrante. Por lo general, de 10 experimentos que haces, 7 te salen mal y 3 te salen bien, entonces hay que generar una tolerancia a la frustración del porte de un buque.

¿Cómo llegas a la docencia?

 Cuando estudias una carrera de ciencias, en general, el único nicho laboral que tienes es la universidad. Tú haces carrera en la universidad, estudias licenciatura, magíster, doctorado, postdoctorado y si tienes suerte te contratan en la universidad y en la universidad. La pega de investigador viene con la docencia, es parte de la pega del académico hacer docencia, extensión, investigación y gestión.

¿Disfrutas haciendo clases? 

Me gusta mucho hacer clases. Lo latero es llenar planillas, revisar controles. Pero estar frente a los chiquillos enseñando materias y cuando las entienden, te ponen esa cara de iluminación que haces que te sientas bacán. Esa es la parte más entretenida.

¿Cómo llegas a ser subdirectora?

Fue el año 2011 cuando asumió el nuevo director y en un principio me puso de subdirectora de investigación y dos directores me han mantenido en el cargo.

Lo que yo hago es promover políticas de investigación. Que lleguen más investigadores, que los investigadores tengan dónde hacer sus ensayos y experimentos y que los índices de proyectos aprobados suban, entre otras cosas.

Lorena ¿quién te acercó a la música?

Mi mamá era melómana y me instalaba a ver Más Música. Mi hermano también era muy músico. Desde chico que él podía tocar cualquier instrumento que uno le pasará.  

Mi primer concierto fue el de Tito Fernández, el temucano, en el Estadio Chile que me llevó también mi mamá. En ese tiempo escuchabas lo que llegaba. No había internet para buscar música… Con decir que recién estaba comenzando a ponerse de moda Michael Jackson. Los Prisioneros, por ejemplo, tocaban en mi colegio, en el gimnasio.

¿En qué minuto empiezas a pensar en dedicar parte de tu tiempo en la música?

Estuve 15 años dedicada a la música folklórica chilena junto a mi mamá, en un conjunto que ella dirigía, pero por un cáncer mi mamá muere. Seguí dos años en el conjunto, pero era muy doloroso continuar sin ella, por lo que preferí hacer otras cosas. Yo veía que era tan entretenido ver a los que tocaban música y por eso me volví Dj.

¿Cómo llegas a la música electrónica?

La música electrónica me gusta desde siempre. Mi mamá me mostraba música como por ejemplo, Evangeline. Aparecieron los Pet Shop Boys que eran bien electrónicos y todos sus sonidos me gustaban mucho.

A mediados de los noventas, en Santiago se desarrolló una escena electrónica bastante importante. Ahí empecé a ir algunas fiestas y durante el doctorado, estuve en Australia algunos meses y ahí vi un movimiento más fuerte, dándome cuenta de lo que era ser Dj realmente.

En el año 2011, la universidad estuvo en paro como por 4 meses, entonces me levantaba en la mañana y a las 11 ya estaba desocupada, así que decidí aprovechar el tiempo y llamé a la DJ School que habían recién partido un curso y me inscribí.

El mundo de los Dj es bastante masculino. ¿Cómo sobrellevas esto? 

Yo me rodeo de los Dj que me caen bien. Hay de todo en el mundo: hay machistas, arribistas, de todo. Yo trato de rodearme de gente buena onda porque esto es una válvula de escape, entonces para qué generar malos ambientes… Aunque sí me ha tocado pelear porque hay algunos que creen que para que una Dj tenga éxito tiene que andar mostrando las pechugas o acostándose con todo el mundo, algo que pasa en la mayoría de las pegas, creo yo. Lo bueno es que eso ha ido cambiando y hasta tengo amigos que les encantan las Dj porque la música que colocamos tiene un sabor distinto, colores distintos.

En tus presentaciones, ¿qué podría escuchar la gente?

 Yo toco tecno, pero lo hago muy progresivo, muy viajero. Mi música es bien envolvente, bien hipnotizante, de tintes que suenan al progressive trance, o sea, tiene todo el viaje del progressive con todos los elementos percutidos e industriales del tecno.

 ¿En qué lugares te presentas frecuentemente?

 Yo me muevo harto en el circuito electrónico underground de Santiago, en donde no hay sitios fijos, salvo los icónicos como el NaveLuna donde partí tocando, Radicales en donde siempre se hacían fiestas, pero ahora no sé porqué no lo está haciendo, pero era un centro neurálgico de la electrónica. También se organizan fiestas en lugares de Bellavista, bares, entre otros… En realidad, toco donde exista un espacio en el que podamos tocar.

¿Es posible compatibilizar todos tus mundos?

 Yo creo que es parte de la capacidad de adaptación de una persona, ya que por más que te guste tu pega, si sólo haces eso, considero que es muy pobre para el desarrollo personal. Por ejemplo, la mayoría de los científicos hacen arte, porque es una necesidad casi biológica. La racionalidad de las ciencias es dura y a pesar de que es muy bonita, no hay una válvula de escape donde puedas sacar las tripas para afuera, por eso yo siento que todo puede combinar en la cabeza. Hay que acomodarse en los horarios, no más.

¿Qué le dirías a otras mujeres que se están aventurando a ser Dj?

 ¡Que le den, no más! Hay muchas Dj qué son buenísimas, cada día somos más. Cuando empecé, éramos poquísimas las mujeres que habían antes, contadas con los dedos y ahora hay un montón de mujeres Dj incluso se hacen fiesta de pura Dj mujeres y esto es muy entretenido yo lo pasó muy bien y nosotras tenemos talentos especiales para poder ser Dj, dedicarte a ser Dj llena el alma.

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